¿Tú qué intuyes?

¿Por qué nos dejan tarea?

Partamos del supuesto de que a mayor tarea, mayor es la calidad educativa. ¿Será cierto?

Una razón por la que se deja tarea es para que los niños repasen en casa lo aprendido. ¿Por qué tendrían que repasar algo que ya está aprendido? ¿A caso no van los niños a la escuela?, justo a eso, a aprender.
Otra razón es porque les permite asumir responsabilidades. ¿Y la tarea es la única manera de enseñar a un niño a ser responsable?

Una más, para que los padres estén enterados de lo que sus hijos están aprendiendo en la escuela. Esto, claro en los casos en que los padres hacen o revisan la tarea. Seguro hay muchas maneras de mantener a los padres al tanto de los contenidos que sus hijos van adquiriendo y muchas otras de implicarlos en el aprendizaje de sus hijos.

La peor de todas: Para que tengan algo que hacer en la tarde. ¿En serio?

Y podría seguir con las razones, te invito a identificar las tuyas…


Los niños necesitan y tienen el derecho a jugar. Y los adolescentes, dada la etapa de su desarrollo, necesitan descansar.
No se ha encontrado un estudio contundente en el que se demuestre la eficacia de la tarea. Y los niños se están pasando las tardes haciéndola. Van en promedio 8 horas diarias a la escuela y luego llegan a su casa a seguir haciendo deberes escolares. ¿A qué hora están jugando, creando, inventando, descubriendo?

¿Estamos los maestros mandando tarea porque así nos lo pide la escuela en la que trabajamos? Si no dejamos tarea ¿los padres dirán que somos malos maestros?, ¿estaremos dejando tarea nada más por dejar?, ¿la revisamos?, ¿realimentamos al estudiante?

¿Los niños estarán copiando por copiar, resolviendo por resolver y los niños mayores copiando y pegando sin sentido, sólamente por cumplir? ¿Y el aprendizaje, la investigación y la motivación, dónde quedan?

Los padres de familia, después del trabajo y/o las actividades del hogar, tenemos que hacer la tarea con nuestros hijos. ¿No preferiríamos jugar con ellos, hacer cualquier otra actividad que no sea obligarlos a hacer lo que no les gusta? Bien, hay niños que sí les gusta hacer la tarea, pero a esos niños les gustaría más poder leer un libro de su preferencia, ver tutoriales o  incluso poder hacerlos ellos mismos, entre otras muchas cosas más, para las cuales no tienen tiempo.

Pareciera que todos lo estamos haciendo por inercia. Habría que empezar por cuestionar la cantidad y el tipo de tareas que estamos dejando.  ¿Tú qué intuyes?

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